Iberia en el Calcolítico y en la Edad del Bronce Antiguo: análisis cultural, demográfico y ambiental

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Nuevo artículo (de pago), Dinámicas culturales, demográficas y ambientales de la Edad del Cobre y del Bronce Antiguo en Iberia (3300-1500 a.C.): Hacia una comparación interregional multi-proxy en el periodo del evento 4.2 ky AP, Blanco-González, Lillios, López-Sáez, et al. J World Prehist (2018).

Resumen (énfasis añadido):

Este artículo presenta la primera revisión exhaustiva pan-ibérica de uno de los mayores episodios de cambio cultural en la prehistoria tardía de Iberia, la transición de la Edad del Cobre al Bronce (c. 2400–1900 a.C.), e investiga su relación con el evento climático de 4.2 ky AP. Sintetiza la evidencia cultural, demográfica y paleoclimátic de la región entre 3300 y 1500 a.C. Pueden discernirse variaciones importantes a través de esta comparación. La marca demográfica de algunas regiones, como la Meseta y el sudoeste, disminuyen en el Bronce Antiguo, mientras que en otras regiones, como el sudeste, existe un claro crecimiento en actividades humanas; las áreas atlánticas en el norte de Iberia apenas experimentan cambio alguno. Este artículo abre la puerta a fluctuaciones climáticas y movimientos démicos interregionales dentro de la Península como motores plausibles de influencia sobre las dinámicas particulares históricas.

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División de Iberia en 5 áreas de estudio de acuerdo con su historia cultural (3300–1550 a.C.)

Extractos interesantes que resumen las tendencias principales en las distintas regiones:

  • Entre 2200 y 1900 a.C., las regiones más septentrionales (i.e. Galicia, la franja cantábrica y el sector nordeste hasta el norte del valle del Ebro) pasaron por cambios relativamente menores en cuanto a asentamientos y prácticas de enterramiento. (…) Además, algunas áreas atlánticas muestran una marcada y estadísticamente significativa caída en actividad humana c. 2200 a.C., con una recuperación subsiguiente c. 1600 a.C., y dichas observaciones coinciden con proxies paleoclimáticos y la falta de sitios conocidos del Bronze Antiguo.
  • La impresión global desde la Meseta es de disrupción radical en prácticas culturales; éstas incluyen ambos patrones, de asentamientos y enterramientos, cambios abruptos en condiciones climáticas, y diferencias llamativas en presión humana y vegetación. SIn embargo, tamibén hubo una clara variabilidad interregional, con particularidades internas de interés, y ritmos diferentes entre los sectores occidental y oriental. En términos de cultura material, la principal tendencia es de discontinuidad con la Edad del Cobre en los valles del oeste del Duero del Tajo, aunque las comunidades del Bronce Antiguo al norte del Sistema Central adoptaron unos sitios tipo (cimas) y repertorio material mucho más distintivos, y por tanto rastreable. Este cambio fue aún mayor en el caso de la cultura de las Motillas en La Mancha, cuyo camino parece intrínsecamente ligado al área argárica.
  • La variabilidad intrarregional es también aparente en el nordeste (…) En el segundo milenio a.C., la cultura material cambió, se intensificó el intercambio de larga distancia, y aumentó la presión antropogénica, a pesar de la continuidad en diversos ámbitos de la práctica social.
  • El patrón en el sudoeste fue una de las discontinuidades marcadas por dos rasgos principales: a) sigue la tendencia decreciente general manifestada a través de la Iberia atlántica; y b) su temporalidad fue diferente claramente del resto de la Península y aparentemente no relacionada con el evento 4.2 ky AP. Así se da una evidente y rica variedad de expresiones culturales en el Calcolítico, con un pico temprano y marcado en actividad humana durante la fase campaniforme c. 2500 a.C., que dio paso a un colapso cultural repentino antes del comienzo del Bronze Antiguo
  • El sudeste exhibe uno de los mayores cambios culturales en Europa Occidental. (…) La transformación radical en materialidad y formas de vida del Calcolítico podrían verse como una suerte de colapso de la sociedad. El Argar, una organización regional altamente jerarquizada e integrada, es el ejemplo más claro de un nuevo escenario que mergió tras el evento 4.2 ky AP, si bien el papel del cambio climático y de la inmigración de otras regiones aún debe ser explorado.

Dado que los linajes R1b-DF27 están ampliamente distribuidos por la Europa Occidental moderna, es lógico que el hallazgo reciente del primer caso en Iberia haya levantado el interés por las culturas ibéricas del Cobre y del Bronce Antiguo.

No hay mucha literatura en inglés sobre la prehistoria ibérica, especialmente sobre la evolución de la cultural del vaso campaniforme. Además, muchos artículos en español – en mi humilde opinión, como no arqueólogo – parecen escritos desde un punto de vista meramente descriptivo arqueológico, muchos de ellos compartiendo aún la datación de radiocarbono como base del origen y distribución de los materiales, en lugar de los modelos antropológicos más complejos de cambio material y posibles migraciones.

A pesar de todo, los cambios e influencias en las culturas ibéricas son evidentes sin importar el enfoque acerca de movimientos poblacionales (que son hoy más que evidentes), y este artículo me parece una revisión concienzuda, muy interesante para investigadores internacionales cuando interpreten ADN antiguo de Iberia.

Imagen destacada, modificada del artículo: “La cultura del vaso campaniforme en la Meseta Norte: una recreación artística de un ritual funerario en Fuente Olmedo (Valladolid). Fuente: Garrido-Pena et al. 2011, Fig. 7.7”.

EDIT (21 MAR 2018): Interesante proyecto de repositorio de datación C-14 Cronología de la Prehistoria de la Península Ibérica (puede leerse una breve descripción).

Relacionado:

Primer caso de haplogrupo R1b-DF27 en Iberia, probablemente de inmigrantes del campaniforme oriental

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He tenido más tiempo para leer el artículo de Valdiosera et al. (2018) y su material suplementario.

Una de las principales cuestiones desde la publicación de Olalde et al. (2018) (y sus cientos de muestras de ADN antiguo del campaniforme) era la falta de un claro subclado de ADN-Y R1b-DF27 entre migrantes del campaniforme oriental, lo que nos dejaba preguntándonos cuándo entró el subclado en la Península Ibérica, dado que pudo haber sucedido (en teoría) desde el Calcolítico hasta la Edad del Hierro.

Mi predicción era que este linaje hoy distribuido ampliamente en la población ibérica cruzó los Pirineos temprano, durante el Calcolítico, con migrantes del campaniforme oriental expandiendo dialectos del indoeuropeo noroccidental, y que se expandió de forma lenta después.

La primera muestra claramente identificada como de subclado R1b-DF27 se encuentra en este artículo, en el sitio Cueva de los Lagos, de la Edad del Bronce tardío. Aunque está sin identificar y no tiene datación por radiocarbono, el sitio se asocia con la cultura Cogotas y su decoración cerámica Bouquique.

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Haplogrupos ADN-Y y mtDNA, del artículo. Estadísticos secuenciales y tasas de contaminación para los datos secuenciales generaldos de novo.

Se encontró en la parte norte del territorio de la cultura Cogotas (que se encuentra principalmente entre Castilla y Aragón, en España centroseptentrional), muestra evidente mezcla genética de la estepa, y ya es obvio con los últimos artículos (incluyendo este último) que los linajes R1b-M269 atravesaron los Pirineos asociados con las migraciones del vaso campaniforme oriental.

La cultura proto-Cogotas se asocia con un substrato campaniforme influido por bien El Argar bien el bronze Atlántico, y el tipo específico de cerámica encontrada en este sitio de la cultura Cogotas es probablemente de mediados del segundo milenio a.C., que es muy pronto para la expansion celta.

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Supervised ADMIXTURE results.

Sin embargo, debido a la probable fecha tardía de la muestra (en los siglos alrededor de 1500 a.C.), todavía existe la posibilidad de que los linajes intrusivos R1b-DF27 no estuvieran junto con los linajes tempranos R1b-M269 en el Calcolítico ibérico, y se asociaran con migraciones posteriores desde Europa Central, potencialmente vinculados con la expansión de la cultura de los campos de urnas, y por tanto más cercanos a una comunidad italocelta.

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Mapa diacrónico de migraciones en Europa ca. 1250-750 a.C.

En cualquiera de estos escenarios, la expansión precelta del indoeuropeo noroccidental en Iberia (posiblemente asociada con el idioma lusitano) es todavía la mejor explicación para el origen y la expansión de (al menos algunos) linajes R1b-DF27 modernos ibéricos, incluyendo aquellos encontrados entre la población de habla vasca.

Esto implica que los linajes ‘indígenas’ Neolíticos de Iberia (como I2 y G2a2) fueron reemplazados con flujos genéticos internos y efectos fundador posteriores, como el que evidentemente sucedió (probablemente de forma reciente) entre los vascos, aunque las lenguas indígenas muestran una evidente continuidad.

Diría que éste es el punto final del debate para las teorías de ADN-Y autóctono par España y Francia (es decir, para la tradicional hipótesis de una Europa vascónico-urálica), pero ya sabemos que los datos nunca son suficientes para cualquier continuista convencido…así que digamos que es sólo otro punto y aparte para el sinfin de teorías de continuidad autóctona.

EDIT (18 & 26 MAR 2018): Genetiker ha publicado SNP-Y para ambas muestras R1b del Neolítico ibérico, mostrando que ésta en concreto es R1b1a1a2a1a2a-BY15964 (véanse miembros modernos de este subclado en YTree), y que el otro es R1b1a1a2a~L23.

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